Rahu y ketu son planetas sin cuerpo físico ni forma concreta de origen demoníaco y productores de daño.

Estos planetas producen condiciones desafortunadas para enfrentar a las personas con las debilidades de la personalidad y una vez reconocidas poder erradicarlas.

Rahu actúa como Saturno y Ketu como Marte, pero también Rahu actuará como Mercurio. Si Mercurio está poderoso en una carta Astrológica, entonces Rahu tendrá una potencia similar a la de Mercurio.

Si Mercurio es mediocre en la carta, los efectos de Rahu serán mixtos y si Mercurio está débil, Rahu actuará de forma maléfica.

Cuando Rahu y Ketu están exaltados ( Tauro y Escorpión ) la persona se volverá influyente, adinerada y alcanzará poderes místicos.

Rahu estará fuerte en Virgo y Ketu poderoso en Piscis.

Rahu es aún mas poderoso en Acuario y Ketu en Leo es bueno. En el resto de los signos no es considerado prospero para esos planetas.

La función verdadera de estos planetas sombríos ( Aprakasha ) es la de eliminar las tendencias demoníacas, aquí estarán actuando como mensajeros de las fuerzas superiores.

Exteriormente funcionan como dos partes, pero juntos representan la ley de
“ Retribución Karmica “.

Estos dos planetas actúan planteando circunstancias desafiantes para que el ser humano sienta la necesidad de reorientar su vida, para buscar “ El Despertar de la Conciencia”, así el individuo despertará su percepción intuitiva y pueda al fin librarse de las consecuencias del torbellino de la personalidad.

Rahu y Ketu juntos conceden una fuerza extraordinaria para enfrentar los esfuerzos y hasta los riesgos que siempre aparecerán en el camino de la búsqueda espiritual. ( En una tirada de cartas aparecerán juntos El Diablo y La Rueda de la Fortuna y viceversa). Quiero hacer notar que esta es una combinación extrema muy especial.

Estos dos planetas simbolizan los opuestos como por ejemplo: La dualidad, la batalla entre el bien y el mal, espíritu y materia, luz y oscuridad, dioses y demonios.

No es para nada agradable el proceso de purificación y la búsqueda del balance al que nos someten La Cabeza del Dragón ( Rahu ) y La Cola del Dragón
( Ketu ).

El caso es que la acción de ellos dos si la analizamos y la entendemos correctamente, podremos entonces liberarnos finalmente de la rueda de las encarnaciones.

Es necesario entender que la serpiente es el símbolo de la regeneración psíquica y la inmortalidad.

El conocimiento es como el veneno, pues es bipolar porque mal utilizado envenenarán mortalmente, pero utilizado correctamente serán el antídoto para todos los males.

Rahu la cabeza a la que le creció el cuerpo representa los impulsos primarios, actuando a nivel psicológico. Crea deseos de satisfacción material y bienestar físico.

Rahu siempre despertará en el ser humano la necesidad de obtener logros materiales para si mismo y junto con eso el desencanto y la insatisfacción.

Es necesario activar para luego domar la energía de Rahu, para luego controlar las energías sutiles de la serpiente Kundalini o de fuego.

Si bajo la influencia de Rahu el individuo no establece un contacto con su naturaleza superior, seguramente se producirá un desequilibrio psíquico con una violenta tendencia a depresiones repentinas, gustos y disgustos extremos y hasta irracionales, perversiones, tormentas emocionales, ambivalencias, adicciones, actitudes autodestructivas, temperamento suicida.

Quiero hacer notar que estos fuertes desequilibrios de origen karmico, no responderán fácilmente a las terapias físicas o de cualquier índole.

Antiguos textos astrológicos describen a Rahu como el abuelo paterno, extranjeros, personas de baja clase, contrabandistas, traidores, ladrones, robos, maldades, intrigas, estafas y engaños.

Glotonería, insaciabilidad, palabras ásperas, falsos argumentos, lo irracional, el estiércol, pantanos, retretes. Las serpientes y sus mordeduras, intoxicaciones, envenenamientos. Enfermedades de la piel, eczemas, escozores, hinchazones, enfermedades degenerativas y hereditarias, miedo, ilusión y desencanto.

Los efectos de Rahu se manifiestan en cambios súbitos de rumbo, caída estrepitosa de planes, proyectos que se desbarataron y expectativas que no se cumplen.

Gráficamente Rahu está formado por dos círculos unidos por un semicírculo.

El Semicírculo representa la totalidad del ser y el potencial divino contenido dentro de la persona para ser desarrollado en una encarnación particular. Los dos círculos simbolizan dos encarnaciones sucesivas.

Ketu la cola a la que le creció la cabeza, representa la comprensión de las leyes de la creación. Activa el principio del pensamiento, causando insatisfacción intelectual y la necesidad de resolver problemas filosóficos.

Ketu induce al pensamiento profundo y a la introspección que revela la naturaleza ilusoria de los objetos materiales, seguido de una fuerte desilusión y descontento, generando en el ser humano la tenacidad y la voluntad para adquirir el conocimiento espiritual.

Bajo los impulsos de Ketu el ser humano se aleja de su entorno y de sus contemporáneos. El individuo envejece más rápido, tiene la sensación de ser distinto de los demás, ser incomprendido y puede sufrir la segregación por parte de sus semejantes.

Textos astrológicos antiguos lo describen como significador del abuelo materno, las minorías, los ascetas místicos. Sala de maternidad y lecho de muerte, dolores, fiebres, heridas, brujería, desprendimiento, independencia y emancipación. Filosofía, entendimiento, la conciencia de ser individual, separación y liberación.

Al igual que Rahu, los efectos de Ketu son desestabilizadores, producen tormentas emocionales, tensión, cambios catastróficos que derriban las falsas estructuras de la personalidad y permiten que la chispa divina encuentre el campo apropiado para su expresión.

Generalmente el movimiento de Rahu y Ketu es retrógrado pero tienen breves períodos de movimiento directo y aquí se disminuye sus efectos negativos. Ellos se comportan como el planeta con el que tracen conjunción y de alguna forma lo eclipsa o hace salir sus rasgos oscuros.

Se hace necesario para minimizar las influencias negativas de Rahu y Ketu, contrarrestarlos con el uso de piedras astrológicas precisas.

Rahu: Gomed, Esonita ( Granate Dorado ) ó Granate.

Ketu: Ojo de Gato ( No ojo de Tigre ) ó Lapiz lazuli.

Cantar los Mantras: Om Sri Rahu Namaha Om ( Los días Sábados. )

Om sri Ketu Namaha Om  ( Los días Martes )

“ Kala Sarpa Yoga “ ( La Serpiente del Tiempo ).

Así como en el tarot de las 2 vías exísten 11 ejes:

1 Eje central conformado por Los Enamorados – 6  y La Estrella – 17,
5 ejes laterales de la derecha y 5 ejes laterales de la izquierda.

Existe 1 eje Karmico conformado por Rahu ( El Diablo Derecho ) y Ketu ( La Rueda de la Fortuna ) también el eje karmico puede estar conformado por Ketu ( La Rueda de la Fortuna ) y Rahu ( El Diablo ).

Kala Sarpa Yoga es la configuración planetaria donde los planetas clásicos como El Sol, La Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus, Saturno, inclusive hasta Urano, Neptuno y Plutón se encuentran entre Rahu y Ketu ó entre Ketu y Rahu.

En el Tarot, El Diablo, El Sol, La Luna, El Carro, El Mago, El Sumo Sacerdote, La Estrella, El Ermitaño inclusive El Loco, El Colgado y La Muerte. Y por último La Rueda de la Fortuna.

Esta espectacular y temida configuración denota a un ser humano atrapado dentro de un eje karmico.

Kala Sarpa Yoga se considera muy desafortunada y se asocia con deformidades físicas y morales, grandes dificultades, reveses y traición. Lo mas común es una súbita elevación a posiciones de poder y riqueza seguida de una caída desastrosa.

Cuando los planetas están entre Rahu ( El Diablo ) y Ketu ( La Rueda de la Fortuna ) se verifica un gran éxito material seguido de un fracaso estrepitoso. Cuando están Ketu ( La Rueda de la Fortuna ) y Rahu ( El Diablo ), es señal de una fuerte crisis espiritual, depresiones profundas, aislamiento, auto – reclusión. Y hasta cadena perpetua.

En una consulta de Tarot, los Arcanos Mayores y/o Menores que queden atrapados en este eje karmico ( El Diablo – La Rueda de la Fortuna ó la Rueda de la Fortuna – El Diablo ) perjudicará notablemente la consulta y será considerado Kala Sarpa Yoga.

Si los 20 Arcanos Mayores del Tarot quedarán atrapados en este eje karmico, ( El Diablo – La Rueda de la Fortuna ó La Rueda de la Fortuna – El Diablo ) será terriblemente desafortunado.

Se considerará en igual forma muy desafortunado cuando utilicemos los 78 Arcanos del Tarot, o sea Mayores y Menores. Quedando así 76 Arcanos atrapados entre El Diablo y La Rueda de la Fortuna ó la Rueda de la Fortuna y El Diablo.

Estos 2 tipos de Kala Sarpa Yoga son igual y terriblemente negativos y necesitaríamos de gran capacidad de concentración y trabajo que conduce al éxito. Tendremos que tener una extraordinaria capacidad de ver los acontecimientos de la vida con una perspectiva mas objetiva y amplia.

Necesitaremos experimentar un crecimiento espiritual y comprender que los éxitos y los fracasos no son retos personales sino lecciones que se deben aprender.

Parapsicologo
Ramón Soto 

Cambiar Idioma »