Para hacer las cosas más comprensibles en relación a las vidas previas, es necesario revisar el concepto de Karma. Este concepto lo definimos como una ley cósmica de retribución, causa y efecto, actuaciones que nos atan a este planeta hasta que tengamos la lección aprendida.

Es una fuerza sideral que hace que los seres humanos tiendan a una vida elevada o baja. Un mal Karma es el resultado de malas causas y conducirá al ser humano a atravesar repetidamente situaciones que le provocaran sufrimientos.

Necesariamente tendremos que asociar al Karma con la Reencarnación, porque una sola vida no alcanza para experimentar y vivir todos los efectos de las acciones del ser humano.

En el momento en el que comprendamos la causa de cada uno de los sucesos de nuestra vida, entonces en ese momento tendremos la capacidad de cambiar nuestro Karma y nuestro destino.

Definitivamente el Karma es un proceso que asegura la evolución de la conciencia, todos nuestros actos tienen una consecuencia y el Karma nos ayudara siempre a comprender cosas inexplicables a lo largo de nuestras vidas.

Debemos aprender a utilizar el Karma como señal cuando algo no funciona bien a lo largo de nuestra existencia. Hagamos siempre un análisis para que podamos descubrir en que fallamos. No es cosa de premio o de castigo, es nuestra responsabilidad.

Debemos armar nuestra vida con la conciencia total de cual será el resultado final en cada acción. Jamás debemos sentirnos engañados, Dios nunca es burlado, porque cualquier cosa que sembramos nuestra cosecha siempre será justa, exactamente lo que merecemos.

Analicemos esta referencia bíblica: “Porque aquel que siembra en la carne, de la carne cosechara la corrupción de esta, pero aquel que siembra en el espíritu, del espíritu cosechara Vida Eterna… No nos cansemos de obrar bien porque a su debido tiempo cosecharemos si no desfallecemos”

Gálatas, Cap.. 6:7-9

La creencia del Karma se encuentra bien arraigada en la mayoría de las religiones orientales. Cada nueva vida es una nueva oportunidad para que el espíritu pueda evolucionar y subir mas escalones en la ascensión espiritual.

El Budismo tiene una serie de ejercicios espirituales que tienen como objetivo poner fin a esa sucesión de reencarnaciones, así cortaremos los ciclos de nacimientos y muertes y dejaremos de sufrir las consecuencias arrastradas a lo largo de muchas vidas.

Según el Hinduismo escrito en los Upanishads, este mecanismo estará basado en 3 conceptos: El Karma, El Samsara y El Nirvana.

“El Karma es el resultado de nuestras acciones generadas por el deseo y sometidas a la voluntad del libre albedrio”.

Si las acciones son buenas evolucionaremos y abandonaremos el ciclo de las encarnaciones, la evolución del espíritu esta en nuestras manos.

“El Samsara es la cadena de reencarnaciones, es el ciclo de existencias en todas sus fases: Nacimiento, Crecimiento y Muerte, para luego volver a comenzar”.

“El Nirvana es la eliminación del deseo causante del Karma, para llegar al estado de la emancipación o liberación, para alcanzar la iluminación y así se darán por terminados los ciclos de la reencarnación”.

Conocer nuestras vidas previas siempre nos aliviara de fobias, ansiedades, relaciones conflictivas, incluso dolores corporales que no mejoran con tratamientos médicos.

Conocer nuestras vidas pasadas con el método que fuere, nos permitirá resolver Karmas, borrar rastros que nos incomodan en la vida actual y siempre nos permitirá erradicar situaciones que no nos permitían avanzar.

Ramón Soto.
Parapsicólogo
ramonarketipos@hotmail.com
@ramontarot
facebook: Tarot Sideral

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