La Avaricia es un pecado capital y una inclinación de poseer en forma desordenada, donde también quedan incluidos los placeres. La Avaricia también llamada La Codicia es considerada un vicio y está conceptuado como un deseo que sobrepasa los límites de lo ordinario.

Cuando hablamos de codicia nos estamos refiriendo a riquezas de índole material y aquí podemos incluir pecados como: Deslealtad, traición deliberada y en forma muy especial para el beneficio personal como por ejemplo: Estafa, robo, asalto y acumulación de objetos utilizando la violencia.

La manipulación y abusos de autoridad, e incluso La Simonía, pueden ser inspirados por la avaricia. Mahatma Ghandi decía: “En La Tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto para satisfacer La Avaricia de algunos”.

 

La Avaricia tiene como pareja ideal La Codicia que es un apetito desordenado y excesivo de riquezas, capaz de cometer las acciones más viles. El Avaro va más allá, lo hace para atesorarlas.

Jonathan Swift decía: “La Codicia desenfrenada lleva a los hombres a ejecutar las acciones mas viles, por eso para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse”. Podemos también definir La Ambición como un deseo ardiente de conseguir poder, riqueza, dignidad o fama; y puede ser positiva sin exageramientos esto es, en su justa medida.

Montesquieu decía: “Un hombre no es desgraciado por tener ambición, sino cuando es devorado por ella”. La Codicia es un pecado despreciable y la podemos considerar como “Ambición desordenada” y de paso en exceso. Debemos recordar que muchas veces por aspirar ganancias exorbitantes, podemos perder el obtener ganancias razonables: “La Avaricia rompe el saco”.

Recordemos que todo en exceso es malo y muy perjudicial: El Avaro atesora y no gasta nada, ni para su familia, ni para él. El otro derrocha todo y queda sin nada. Esto también es considerado Avaricia.

Citando El Coran: Dios no quiere al avaro, ni tampoco al que dilapida su fortuna. Aquí lo mejor es el punto intermedio: “Ni el puño cerrado ni la mano abierta”.

En El Islam existe un Zakat, que es a manera obligatoria de contribución para los más necesitados, comenzando por el círculo familiar. Jesús lo dijo: “No se puede ser luz de la calle y oscuridad de la casa”. Necesariamente nuestra ayuda no tenemos que dársela a La Iglesia, nosotros mismos podemos administrarle la ayuda a los demás. Muchas veces entregamos dinero en calidad de ayuda y es gastado en cosas vanas e innecesarias. Nuestra contribución deberá ser voluntaria y el objetivo es: “La Justicia Social”.

“Ser rico no es malo, lo malo es atesorar la riqueza y no dispensarlas para compartir con los demás y en el camino de Dios”. Si queremos hacer obras humanitarias, necesitaremos dinero, es que repartir sin tener genera mas pobreza y eso es un verdadero problema.

“El que produce generalmente no reparte y el que reparte, generalmente no produce”. El codicioso y el avaro, aunque multipliquen su fortuna seguirán siendo pobres. Platón decía: La pobreza no viene de la disminución de la riqueza, sino por la multiplicación de los deseos.

Frederich Nietzche decía: “Lo que tiene precio, poco valor tiene”.

Es importante que logremos un equilibrio y darle gracias a Dios. Recordemos esto: no podemos ser buenos con los demás, olvidándonos de los nuestros.

“La Avaricia está detrás de la caída de los grandes bancos, la crisis actual es producto de La Avaricia”Jose Narro.

 La Avaricia está asociada y gobernada por un demonio de nombre: Mammón, Dios del dinero adorado hoy en día por el mundo entero. Desgraciadamente el dinero puede apoderarse de los hombres y les hace creer que es una fuente verdadera de felicidad. Una de las raíces principales del mal, el pecado y la iniquidad, es el dinero.

Ninguno puede servir a dos señores; porque aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. “No podéis servir a Dios y a las riquezas”Mateo 6:24

El enemigo de la avaricia es la generosidad, hay que dar y entender al prójimo y es importante “El Altruismo” con rasgos de “Filantropía”.

 “Mientras La Avaricia y La Codicia sean parte de nuestro día a día. Las guerras serán parte de nuestro futuro”.

“A la hora de tu muerte tus manos estarán llenas, solamente de lo que has dado”.

Eduardo V. Soto G.

Parapsicologo
Ramon Soto. 

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