La Pereza es el pecado capital más abstracto y se refiere a la incapacidad que tenemos de aceptar de hacernos cargo de nosotros mismos. Vamos a poner de un lado la palabra “Pereza” y también el “Ocio”, porque a simple vista no parecen constituir una falta. Es por esto que vamos a utilizar el término de “Acidia” o “Acedia”.

Nos estamos refiriendo a una especie de “Tristeza de Animo”, que nos aparta fuertemente de las obligaciones espirituales y divinas, en otras palabras: “Todo lo que Dios nos indica para Nuestra Salvación” también llamada, “La Eterna Salud”.

Esa especie de “Pereza” o “Tristeza de Animo” también nos puede apartar del “Despertar de la Conciencia”, por lo tanto. Debemos conservar las virtudes cristianas, observar preceptos divinos, deberes espirituales y poner en ejercicio “La Piedad” y “Normas de Conducta”. Si albergamos en nuestro corazón: Desgano, aversión y disgusto por una vida espiritual que estemos recorriendo, esto es considerado pecado capital, porque se opone a nuestro progreso espiritual y nos pone de inmediato de espaldas a Dios, así como el amor que le debemos.

Tenemos la obligación moral y espiritual de buscar con afán: El sentido, motivación y propósito de nuestras vidas, estamos llamados a vencer los 3 enemigos del amor que son: El miedo, la vergüenza y la culpa.

La Acidia es un pecado grave porque en forma directa se opone y es un obstáculo a “La Caridad Divina” y a nosotros mismos. La Acidia nos puede hacer olvidar el bien indispensable hacia la “Salud Eterna”, nuestras obligaciones y deberes.

La Pereza nos puede provocar sensación de pesadez y cansancio, cuando nos toque hacer algo importante, generalmente algo espiritual. También este pecado capital nos puede conducir al disfrute mundano y bohemio.

La Pereza siempre nos agarra de improviso, nos secuestra y nos llena la cabeza de tonterías, haciéndonos olvidar las cosas importantes y prioritarias que teníamos en mente. La Pereza muchas veces se parece a la alucinación, en la que veremos todo pasar con lentitud.

Cuando nos dejamos llevar por este pecado, podemos perder beneficios, no debemos dejar las cosas hasta el último momento. Hay una especie de “Inercia Parasitaria” que nos ataca por todos los flancos y está encontrando legitimación por muchos lados.

No podemos declarar inválidos a los incapaces, esa es la filosofía que practican los benefactores y distribuyen el dinero ajeno como el suyo. Desgraciadamente el sistema de premio y castigo, está en confusión casi total, no podemos alcanzar metas sin sacrificios.

Según el  Rey Salomón hay 4 causas que originan la pereza: La Vanidad, la ignorancia, la irresponsabilidad y el egocentrismo. Para combatir La Pereza en forma eficaz, tendremos que lidiar con las causas que la originan.

“La Ignorancia y la Irresponsabilidad = Necedad”

He pasado junto al campo de un perezoso y junto a la viña de un hombre insensato. Y estaba todo invadido de ortigas, los cardos cubrían el suelo, la cerca de piedras estaba destruida.

Proverbios 24: 30 – 31

            Todas nuestras actividades necesitan de la constancia para llegar a la meta, pero si La Pereza invade y predomina en la voluntad, sin duda todos nuestros esfuerzos fracasarán.

Se dice que La Pereza es la madre de todos los vicios y aparte de eso engendra 2 vicios más: La Envidia y La Avaricia y estos a su vez, son la fuente del resto de los vicios.

Según Fernando Savater: En ningún caso deben confundirse La Pereza y El Ocio. El Ocio, ese tiempo que no se dedica a lo laboral, puede ser rico en otras experiencias. La Pereza en cambio es inactividad y falta de motivación.

William Cowper decía: “Una persona perezosa es un reloj sin agujas, siendo inútil tanto sin andar como si esta parado”. La vida sedentaria refuerza La Pereza porque a medida que nos acostumbramos a llevar una vida monótona y tranquila, entonces sentiremos más apatía por la novedad. Es bueno disfrutar de un buen paseo diario y realizar planos sociales e intelectuales.

El enemigo de La Pereza es “La Diligencia”, que es el cuidado y esmero en ejecutar algo. La Diligencia se trabaja poniéndola en práctica y significa “Cumplir con los compromisos”, no ser inactivo, no caer en La Pereza, proponerse metas fijas y cumplirlas a su tiempo, poner entusiasmo en las acciones que se realizan.

La Pereza esta asociada y controlada por un demonio llamado Belfegor.

Belfegor es un demonio que ayuda a la gente a hacer descubrimientos. La seduce a través de inventos ingeniosos que supuestamente les proporcionará riquezas. De acuerdo a demonólogos del siglo XVI, su poder es más fuerte en abril. El arzobispo y cazabrujas Peter Binsfeld creía que Belfegor tentaba a la gente a través de la pereza.

Origen :Belfegor se originó en Asiria como Baal-peor, el dios moabita con el cual los israelíes se apegaron al Shittim (números 25:3), el cual era asociado al libertinaje y lujuria (orgías). Se le alababa en forma de pene y se le describía en escrituras cabalísticas como El disputador, enemigo del sexto sephiroth: belleza (sephiroth de sendero en hebreo). Su trabajo fue esparcir discordia y guiar a los hombres hacia el mal a través de promesas de bienes terrenales.

Apariencia: Belfegor (El señor de la apertura) es descrito como un fuerte demonio con aspecto atlético, de varios metros de estatura, cuernos de carnero, de aspecto humano que cambia en las piernas, ya que en vez de pies posee enormes patas de lobo.  Wikipedia

Parapsicologo
Ramón Soto.

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