Esta virtud cardinal consiste en vencer el miedo y huir de la temeridad. La Fortaleza nos da el valor necesario para enfrentar con coraje, vigor y valentía, todo los riesgos que nos salgan al paso y moderando la audacia; llegando incluso al sacrificio de nuestra propia vida por una causa justa y noble.

La fortaleza es la virtud de los caballeros, de los convencidos, también es la virtud de aquellos que por un ideal puro y noble son capaces de arrastrar grandes riesgos. La virtud de La Fortaleza es aquella que nos dice que sin desconocer lo que vale la vida, la entregamos gustosamente, si fuera necesario en aras del más alto y sublime ideal.

Muchos creen que en los tiempos que vivimos, no hay muchas posibilidades de desarrollar esta virtud, los bienes más altos están cubiertos por un sinfín de pequeñas necesidades, creadas por nosotros mismos.

Todo esta hecho, descubierto y organizado, pero aunque no se presenten las oportunidades de hacer grandes cosas, son las pequeñas cosas las que hacen que crezca nuestra Fortaleza. Aquí no se trata de realizar actos sobrehumanos, de salvar a cientos de personas de un sismo o de un tsunami, mas bien se trata de hacer esas cosas pequeñas del día a día, sumando así una gran cantidad de esfuerzos, de actos viriles y buenos que pueda llegar a hacer algo grande… 

Una muestra de amor.

La Fortaleza siempre te ayudará a resistir una serie de tentaciones que surgen del pensamiento, la comodidad y el ego.

La Fortaleza es necesaria en situaciones ambientales malignas y perjudiciales, también resiste a las malas influencias, domina la molestia y vence con valentía las grandes dificultades, acometiendo así grandes empresas.

Si tenemos una visión egoísta de la vida, olvídense porque jamás podremos desarrollar la virtud de La Fortaleza. Las personas egoístas, los que no quieren mejorar, los buscadores de placer, no tienen motivos suficientes para desarrollar esta poderosa virtud; simplemente son indiferentes y carentes de sentido para su mente.

Cuando desarrollamos La Fortaleza, esta apoya de inmediato el desarrollo de las demás virtudes, es una herramienta fundamental para vivir en estos tiempos difíciles. La Fortaleza nos llena de fuerza interna y nos capacita para reconocer las posibilidades de como son las cosas realmente.

En nuestro interior se encuentran barreras que nos impiden salir adelante, no permitamos que estos obstáculos nos dejen petrificados, debemos pensar inteligentemente y actuar.

Recordemos la frase de Immanuel Kant: “La Paciencia es La Fortaleza del Débil y la Impaciencia, la Debilidad del Fuerte”. Debemos tener la convicción de sentirnos seguros y dispuestos a enfrentar con entereza todas las dificultades, tanto las actuales como las venideras. Luego ganarle a los problemas y vencer las cosas difíciles. Será más fácil y simple de lo que creíamos.

“Cuando nos encontremos frente al barranco de las debilidades nuestras, La Fortaleza nos hará sentir fuertes para saltar o colocar un puente”

Ramón Soto.

            La Fortaleza es firmeza de ánimo, también es una especie de actitud de tener seguridad y manifestar pensamientos positivos para seguir adelante. Será necesario contar con:

  • Autoestima elevada.
  • Seguridad en nosotros mismos y en los demás.
  • Capacidad para enfrentar las adversidades y los problemas.
  • Información para contrarrestar los daños que puedan ser generados por la ignorancia.
  • Prepararse para enfrentar críticas y también soportarlas.
  • Enfrentarse a la realidad por dura que sea.

“Todos poseemos suficiente Fortaleza para soportar la desdicha ajena”

Francois de la Rochefouxcauld.

“La Fortaleza crece en proporción a la carga”

Thomas Wentworth Higginson.

“Ante el inminente peligro, La Fortaleza es lo que cuenta”

Lucano.

“Nada es tan difícil que no pueda conseguir La Fortaleza”

Julio César.

Parapsicologo
Ramón Soto

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