En toda la historia de la civilización de nuestro planeta Tierra esta es la mayor explosión registrada que se ha producido. La fría Siberia quedó devastada por esta súper catástrofe mayor que 1000 bombas atómicas, a su paso todo quedó destruido.

Todo lo que nuestra vista podía alcanzar hacia el horizonte, estaba totalmente devastado. Este acontecimiento ha sido muy debatido; realmente esta catástrofe centenaria es aún un gran misterio. La NASA y otras poderosas organizaciones aún están investigando para evitar que otra gran explosión desencadene un apocalipsis.

Es que la Tierra está situada en una especie de galería de tipo cósmica y algún día nos tocará defendernos. El día 30 de Junio de 1908 a las 7:15 am, Siberia Central salía del invierno y se estaba completando el deshielo. En forma repentina el cielo fue atravesado por un objeto cegador y con una velocidad extraordinaria, dejando una estela de humo de 800 Kms aproximadamente.

8 segundos después esta poderosa estela de fuego parte el cielo en dos y explota con una violencia extrema sobre el bosque ruso de Tunguska, 4 horas al Este de San Petersburgo. Esta estruendosa y potentísima explosión causó una gigantesca nube de tierra y polvo muy oscura que cubrió totalmente el aire y la poderosa onda expansiva arrasó todo el paisaje circundante en forma de ola de aire hirviendo a una temperatura de 25.000 °C, arrasando 2.600 km² de bosque.

            Este aire hirviente repleto de humo, polvo y tierra si alcanza a un ser humano, lo partiría en pedacitos. A varios Kms del lugar de la explosión, los indígenas salieron volando por los aires y muchísimos animales a más de 1 Km de distancia sufrieron quemaduras. El sonido de este macabro destello reverberó a mucho más de 1.000 Kms de distancia y también aproximadamente a 1.000 Kms, un observatorio registró movimientos sísmicos al momento de este acontecimiento.

Kevin Zahnic (Centro de Investigaciones de NASA) dijo que este evento produjo un sismo de 5.5 Grados en la escala de Richter. Cuando se produjo esta gran explosión, saltaron todas las alarmas en toda Europa y Asia, los micros barógrafos registraron ondas sísmicas y alteraciones de la presión del aire.

Centro urbanos como Londres y Copenhague, si vivieron experiencias muy especiales, el fenómeno llamado: “Noches Claras”, la noche se convierte en día y el cielo permanece claro las 24 horas. Esto sucedió durante varias semanas y esto fue porque la explosión generó polvo con vapor de agua y cristales de hielo, que circularon por casi todo el globo terráqueo.

Las noches eran tan claras que se podía leer el periódico tranquilamente y sacar fotografías. “El mundo científico sabe perfectamente que una explosión similar a esta o mayor podría producirse en la actualidad”. Si un acontecimiento como este, sucede en grandes ciudades como: New York, Miami, Chicago, París ó cualquier otra, “Dios nos libre de esto”; arrasaría totalmente la ciudad y un objeto mayor podría destruir nuestra civilización.

La causa exacta de este fuego apocalíptico que se produjo en los cielos de Tunguska (Siberia Central), sigue sin conocerse. Después de 100 años de profundas investigaciones científicas, la explosión de Tumbuska sigue siendo uno de los más inquietantes misterios científicos de todos los tiempos.

David Morrinson (Centro de Investigación – AMES NASA) dijo: “No es una cuestión de que sucederá, sino de cuando volveremos a ser golpeados por un nuevo Tumbuska”. Durante más de una década se supo muy poco de la explosión de Tumbuska. Es que Rusia parecía estar viviendo en un planeta muy lejano y “La inhóspita Siberia aún más”. Esta región estaba habitada por los comerciantes de pieles y los Evenkisk (Pueblo nómada dedicado a la cría de renos).

Tunguska es una zona tan remota que las noticias sobre este gran acontecimiento llegaron muy lentamente al resto del mundo. El evento Tunguska se vino a conocer después de la 1era Guerra Mundial, cuando los científicos rusos se enteraron de un gigantesco cráter que se encontró en el desierto norteamericano. Casi 50.000 años antes, un meteorito de 32 Toneladas y 50 Metros, cayó del cielo sobre Arizona (Cráter Barringer). Dejó un cráter en forma de cuenca gigantesca con un tamaño de 12 campos de Football de ancho y tan profundo como la altura al monumento a Washington (180 Metros).

En el Meteor Cráter (Norte de Arizona), se puede ver el impacto de un meteorito de Hierro que pudo penetrar totalmente en la atmósfera terrestre y producir este enorme cráter. Los meteoritos son asteroides hecho pedazos, son restos de rocas de la formación del Sistema Solar.

En el espacio exterior estas rocas son llamadas “Meteoroides”, estos giran alrededor del Sol en un cinturón que se encuentra entre Marte y Júpiter. A menudo se salen de su órbita y toman un curso de colisión con La Tierra, cuando entran en la atmósfera terrestre se convierten en “Meteoros” y si impactan en el suelo se le llaman “Meteoritos”. Para la década de 1920 las noticias de las riquezas de “Meteor Cráter”, tentaron al nuevo gobierno para ese entonces.

Los científicos rusos de inmediato comenzaron a localizar todos los puntos importantes de impactos de meteoritos que se creían se habían producido en su propio país. Leonid Kulik realizó la primera expedición para la búsqueda de meteoritos, pero antes fue advertido sobre la misteriosa explosión de Tunguska. Muchas personas le pidieron a Kulik que investigara sobre este suceso y así fue como Leonid Kulik fue el primer científico que aventuraba sobre los montes de Tunguska. El viajó primero a Vanavara que se encuentra aproximadamente a unos 77 Kms del epicentro.

Cuando este científico llega a este sitio su guía se niega a llevarlo al lugar del desastre, el pueblo Evenkik que vive en ese lugar cree que “El Dios del Fuego Agdy” fue el que causó la explosión y es por eso que nadie se atrevió a acercarse al lugar. Al final Kulik convenció a un guía para llegar al lugar. Cuando llegaron su reacción fue de incredulidad y conmoción, el paisaje era muy parecido a un caldero extraído del infierno.

Es que Tunguska es uno de los mayores misterios cósmicos del último siglo, en pocas palabras el científico Leonid Kulik se quedó sin palabras. “Ante sus ojos toda una cuenca pantanosa estaba cubierta por más de 80 millones de arboles caídos”.

El Dr. Vitaly Romelke dijó: “Lo que sucedió aquí fue muy extraño”. ¿Porqué parte de los arboles cayeron al suelo en el acto y otros quedaron de pie?, ¿Por qué sucedió esto? En 1928 y 1930 Kulik hizó dos expediciones más al lugar de los hechos.

Nadie murió a causa de esta explosión, pues estaban los suficientemente lejos del epicentro, pero los sobrevivientes sintieron esto como si estuviesen viviendo el fin del mundo. Después de haber recogido diversas informaciones de los testigos, Kulik afirmó que un meteorito había caído sobre Tunguska.

De inmediato comienzan a buscar un cráter como el del desierto de Arizona, pero el científico Kulik lo que encontró fueron muchas docenas de regiones pantanosas que se asemejan a cráteres lunares y casi llega a la conclusión de que han debido de ser creados por la cantidad de fragmentos de meteoritos.

El agua de estos agujeros fue drenada para averiguar si había restos de meteoritos incrustados para así poder identificar el objeto. “No fueron encontrados estos restos de meteoritos”, crece aún más el misterio y las teorías científicas fueron cuestionadas en especial “Los Cráteres”.

Los geólogos llegan a la conclusión de que son “Turberas” que son formaciones naturales que están por toda Siberia. En 1938 se tomaron las primeras aéreas del lugar, la zona devastada ya estaba cubierta por vegetación nueva. Pero Kulik sacó un patrón inmenso de esta destrucción, pues ahora piensa que el epicentro no está en los cráteres pues está en la zona conocida como: “El Pantano Central” el cual está a Km y medio de distancia. Ahí los arboles estaban arrancados de raíz.

En 1939, Kulik escava el pantano central, pero luego de muchas excavaciones regresó con las manos vacías, pero jamás abandonó la idea de que un meteorito fuera el causante de esta poderosa explosión. En 1941 los Nazis invaden la Unión Sovietica y Kulik se alistó en la milicia popular de Moscú. Resultó herido en combate, fue capturado y murió en 1942 en un campo de concentración alemán.

Los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial abrieron un nuevo capítulo del misterio de Tunguska. En 1945 el ingeniero ruso Alexander Kasanchev estudió la bomba atómica que explotó sobre Hiroshima (Japón) e hizo un descubrimiento asombroso. Descubrió que hay espeluznantes similitudes entre el suceso de Tunguska e Hiroshima, pues ambas fueron enormes bolas de fuego seguidas de un ruido ensordecedor, una inmensa nube de polvo y unas sacudidas violentas en formas de oleadas.

Entre otras similitudes fueron los arboles que permanecieron de pie y que habían perdido sus ramas laterales, pero los arboles que estaban lejos del epicentro habían sido arrasados. Hasta la década de 1940 los científicos pensaban que la zona del daño mayor de un meteorito se producía en el mismo epicentro del impacto.

El caso es que la bomba atómica lo que hace es profundizar aún más el misterio de lo que realmente sucedió en Tunguska. Estudiando la región devastada los científicos hicieron un descubrimiento terrorífico: “La explosión de Tunguska liberó una cantidad de energía de 15 megatones, o sea 1000 veces mayor que la bomba atómica de Hiroshima”. Esto significa que el evento de Tunguska pudo haber borrado del mapa a una ciudad moderna.

“Cualquier centro urbano de nuestro mundo puede ser el blanco perfecto de un suceso de esta naturaleza”.

Pero… ¿Cómo puede ser posible que una explosión de esta índole ocurra 40 años antes de la bomba atómica?

El ingeniero ruso Alexander Kasanchev llegó a la conclusión que debido a las similitudes de estas explosiones (Tunguska e Hiroshima) y por el hecho de que “No exista un cráter”, el cree que la explosión de Tunguska fue nuclear y fue causada por una enorme forma de vida desconocida en La Tierra.

¿Es posible que esta explosión fuera traída y producida de algún lugar fuera de La Tierra? Esto se preguntó el ingeniero Alexander Kasainchev. Para este ingeniero: La explosión fue provocada por una nave extraterrestre de propulsión nuclear, una nave de Marte que buscaba agua para su árido planeta. También cree que estos seres eligieron a Rusia porque el lago Baikal en Siberia es la mayor masa de agua dulce de nuestro planeta.

Este ingeniero también pensó que algo le ocurrió a la nave antes de aterrizar y esto provocó que explotara en el aire. El caso es que Kasanchev y otros ufólogos creen y están convencidos de que la región de Tunguska está llena por un tipo muy extraño de radiación y muchos de los Evenkik que vivían en la zona, murieron en forma prematura producto de la radiación traída por estos seres extraterrestres.

En los años siguientes muchos científicos se acercaron a Tunguska para investigar, se hicieron exámenes del suelo y también de los Evenkiks fallecidos, pero “No se revelaron niveles altos anormales de Radio Actividad”. Mientras tanto la extraña explosión de Tunguska sigue desconcertando a los científicos.

Igor Zotkin, Astrónomo experto de los sucesos de Tunguska (Universidad estatal de Moscú) dijo: “En el último siglo no se ha producido otro suceso similar y esto dificulta mucho el estudio, que sea único el suceso”

En la década de 1960, Zotkin intentó reproducir en un laboratorio la violenta explosión. Este experimento reveló pistas asombrosas, se construyó una reproducción a escala del bosque de Tunguska, hechas de contra enchapados y clavijas de metal haciendo de arboles. Sobre este modelo se hizo explotar una carga explosiva y para el asombro de los científicos, la onda expansiva derriba las clavijas siguiendo un patrón en mariposa, muy parecido al de los arboles caídos en Tunguska.

Las Clavijas que se encontraron debajo del epicentro de la explosión, permanecieron en pie exactamente igual al de los arboles de Tunguska. Zotkin sacó como conclusión que la explosión de Tunguska se produjo a 8 Km de la Tierra y que fue de tipo nuclear, causando 2.600 km² de bosque.

¿Pudo un meteorito causar un daño así sin dejar rastro alguno?

Los científicos rusos analizaron de nuevo las muestras tomadas por Kulik, y extrajeron muestras microscópicas contemporáneas y utilizando instrumentos magnéticos sofisticados: “En ninguna de las muestras se encontraron rastros de meteoritos”. Muchos piensan que algún objeto cayó del cielo sobre Tunguska: “Un cometa mortífero”.

En el espacio exterior los cometas parecen ser bolas de nieve sucias, son una mezcla de: Hielo, polvo, dióxido de carbono, metano y otros minerales y gases congelados. Como los asteroides y meteoroides, los cometas son restos fósiles de la creación del sistema solar. Más allá del planeta Neptuno hay una región de reservas de cometas que se mueven en lo que se conoce como: “El Cinturón de Kuiper”.

A veces un cometa sale de este cinturón y toma la dirección de la órbita de La Tierra. A medida que se acerca al Sol el cometa comienza a evaporarse, desprendiendo chorros de gas y polvo en forma de una larga cola.

Los científicos proponen que esa gran masa de gases congelados pudo desintegrarse a unos Kms de altura sobre La Tierra y evaporarse, eso pudo producir una devastación masiva en el suelo y al mismo tiempo, no dejar ningún rastro de cometa visible al ojo humano.

Aún no se ha encontrado en Tunguska ni un gramo de materia que provenga de un meteorito y lo extraño es que después de la explosión de Tunguska, los arboles comenzaron a crecer intensamente.

Pero… ¿Por qué sucedió esto?

Durante muchos años los científicos han medido el Carbono 14 en los arboles de Tunguska. El Carbono 14 es un isotopo radioactivo del carbono que se encuentra en los anillos de los arboles, que pueden datar su crecimiento anual. Algunos científicos dicen haber hallado niveles muy elevados de carbono, datables en el año 1908.

“El Carbono es un componente de los Cometas”

Es posible que algún tipo de materia cósmica, un cometa o algo similar cayera sobre La Tierra y favoreciera el crecimiento de los arboles. ¿Se trata de algún tipo de fertilizantes?, ¿Pudo un cometa producir la devastación que se produjo en el bosque siberiano? El caso es que un cometa tan pequeño como para provocar el evento de Tunguska, “No podría haber penetrado mucho en la atmósfera ni tampoco podría haber causado nada parecido a los efectos ambientales de un suceso de esta índole”

En el año 1993 los científicos desarrollaron una nueva teoría de este evento de 1908: “Un Misil Galáctico llamado: Meteorito Rocoso”. Cuando los científicos sugieren esto se encontraron con una incomprensión que casi rayaba en el desprecio. Los asteroides metálicos macizos suelen impactar en el suelo como el Meteor Cráter de Arizona.

Los asteroides rocosos del mismo tamaño que son más débiles estructuralmente “Suelen hacerse añicos al entrar el la atmósfera terrestre”. Científicos de NASA han calculado el área de devastación de Tunguska, el patrón de los arboles y la trayectoria del objeto. Con estos datos han definido un escenario plausible aunque muy espeluznante. Una roca gigantesca en forma de patata de aproximadamente 90 metros de ancho, cayó del espacio a una velocidad de 54.000 Km por hora aproximadamente. Cuando la parte delantera de esta roca penetró en la atmósfera terrestre, generó una fricción extraordinaria y una gran cola de gases hirvientes, a medida que se calentó, la resistencia aumentó y se redujo su velocidad. Esta piedra comenzó a desmenuzarse y aplanarse. El aumento de la densidad del aire y la disminución de altitud provocó una resistencia mayor. Esta fuerza ocasionaron que el “Asteroide” se detuviera en forma repentina y explotara como una bomba a más de 8.000 Km de altura.

Pero… La idea del asteroide rocoso sigue sin despejar algunas preguntas: ¿Porqué no hay ninguna prueba física de él? David Morrinson (Centro de Investigación AMES – NASA) dijo: “Cuando el asteroide de Tunguska explotó en la atmósfera, debió lanzar rocas al suelo, pero era una zona pantanosa. Para cuando alguien llegara ahí, seguramente las rocas ya habían sido tragadas por la ciénaga y alteradas químicamente”. De modo que sería difícil de construir detalles de asteroides rocosos que ocasionaron el impacto.

Aunque la mayoría de los científicos estadounidenses piensan que la explosión de Tunguska, la causó un asteroide, los científicos rusos continuaron durante la siguiente década tratando de probar que el culpable fue un cometa.

En la Universidad Estatal de Moscú, los científicos han pasado 30 años buscando pruebas físicas, se dice que se ha encontrado el arma de fuego: Evgenly Kolesnikova y su esposa Natalia Kolesnikova dicen que el tamaño de las partículas de polvo cósmico son muy pequeñas (Una Mikra) de modo que estas partículas no se pueden ver ni siquiera en un microscopio.

Los Kolesnikova en vez de buscar en el suelo dicen que han hallado material microscópico procedente de un cometa en “La Turba” extraída de los pantanos. Ellos dicen haber tomado materia cósmica, de allí que pudieron datar y se pudo observar un determinado estrato del pantano determinando que tiene material de 1908.

Las muestras de Kolesnikova muestran un aumento considerable de un carbono “Poco común”, en el estrato del pantano correspondiente al año 1908. Este científico también señalo que el carbono que encontraron difiere en gran medida de la composición isotópica del carbono terrestre. “Este tipo de carbono no se encuentra en La Tierra”. Se cree que esta investigación es pionera en su campo pero sus resultados han desencadenado una enorme controversia en todo el mundo. “Han encontrado unos indicadores que pudo haber sido un cometa”.

¿Pudo ese inusual carbono estar presente tanto en un cometa como en un asteroide? No hay ninguna duda de que en los cometas hay mucho carbono, pero también hay asteroides de “Clase C” que son muy ricos en carbono dijo: Donald Yeomans (Laboratorio de Propulsión a chorro) y también afirmó: “Y esto puede deberse a un cometa o a un asteroide”.

En el año 2005 la NASA involuntariamente: “Destapó más pistas sobre el suceso de Tunguska”. Se emprendió una misión al Espacio Exterior, que parecía sacada de una película de ciencia ficción. Hicieron un asalto en contra de uno de los enemigos cósmicos de La Tierra. La NASA una nave espacial del tamaño de un automóvil con la finalidad de estrellarla contra el cometa TEMPEL 1. Generó un cráter de un campo de fútbol y los escombros se esparcieron por miles de Km. Por primera vez las cámaras sacaron imágenes del interior helado del cometa.

 Parte de esta misión de la NASA consistía en descubrir si los cometas inactivos podrían hacerse pasar por asteroides. Cuando un cometa ha orbitado alrededor del Sol, muchas veces acaban perdiendo sus componentes gaseosos helados. En esencia se muere y puede parecerse a un asteroide de Clase (C), en pocas palabras “Se convierten en asteroides”.

¿Es posible que no fuera ni un asteroide ni un cometa los causantes de la explosión de Siberia? “Actualmente hay mas de 160 teorías sobre las causas del evento Tunguska”, estas van desde la antimateria, agujeros negros y hasta rayos laser extraterrestres. Algunos piensan que esta misteriosa explosión pudo ser causada por algunos elementos subterráneos. Los geólogos han descubierto que un cráter volcánico yace en territorio Tunguska.

¿Pudo una explosión subterránea haber causado el desastre de 1908?

También el fenómeno de las “Noches Claras” se produce en 1883 con la explosión del “Volcán Krakatoa”, polvo volcánico iluminado por el Sol produjo  “Noches luminosas en Indonesia”. Otros científicos dicen que fue una coincidencia que la explosión de Tunguska se produjera sobre un cráter volcánico paleolítico.

La forma de destrucción del bosque es una prueba de que la explosión se produjo en el cielo, si hubiera habido una erupción habría prueba por todos lados pues hubiese sido encontrado un magma y un cráter.

Otros científicos sostienen que Tunguska fue un desastre catastrófico que combino varios sucesos violentos tanto aéreos como subterráneos. Si este fenómeno se repitiera de nuevo en una gran ciudad, sería una combinación de la tormenta perfecta como un huracán, un tornado y un terremoto, todos al mismo tiempo.

Este punto de vista viene de relatos tomados en cuenta en el que se habla de luces sísmicas, un brillo extraño que a veces se produce en el cielo durante los terremotos largos.

Pero… ¿Qué son Luces Sísmicas? Las luces sísmicas son una especie de brillo en el cielo como una bola de luz que a veces aparece flotando inmóvil y volando de un lado a otro. Estas luces se pareces mucho a las que vieron los testigos cuando se produjo el suceso de Tunguska, recordemos que cuando se produjo el evento de 1908 se generó un sismo de 5 grados y medio.

Pero… ¿Pudo una combinación de desastres naturales, provocar la gran bola de fuego que golpeó al planeta en 1908? La carrera está en marcha por si acaso esto ocurre de nuevo estaremos preparados. Los físicos de todo el mundo creen que ahora las respuestas se pueden encontrar más allá de las fronteras de la ciencia moderna.

El caso es que lo que sucedió en Tunguska hace 100 años continúa siendo un misterio, muchos piensan que un desastre de esta magnitud podría ocurrir en cualquier lugar del mundo y esto podría provocar una aniquilación masiva.

Cuando la preocupación crece con la posibilidad de que un evento como el de Tunguska pueda ocurrir, físicos de todo el mundo proponen que las investigaciones futuras no se centren solamente en el espacio sino también en otros fenómenos terrestres peligrosos, que podrían arrojar luz y evitar posibles desastres futuros.

Uno de esos sospechosos es el llamado: “Rayo Globular” ó “Rayo en Bola”, un meteoro de forma extraña formado por gas ionizado que a diferencia de los rayos comunes este extraño fenómeno podría durar casi 30 segundos antes de explotar en forma repentina.

Otros científicos afirman que un rayo en bola tenga alguna relación con la explosión de Tunguska, pero este fenómeno es muy peligroso, pues el 30% de los rayos globulares terminan su vida explotando. También otros científicos dicen que los rayos en bola se pueden aparecer en sucesos tectónicos como el terremoto como el que se registró en Tunguska.

Un gran rayo globular pudo haber generado el calor y energía suficiente para ocasionar lo sucedido en los bosques de Siberia. Los rayos en bola también ocasionaron escepticismo. El Dr. Vitaly Romelco afirmó que un rayo en bola es poco probable que provocara lo de Tunguska.

Hasta hoy han aparecido teorías controvertidas pero asteroides y cometas continúan siendo los principales sospechosos. Investigadores italianos de la Universidad de Bologna, han hecho investigaciones desde 1991 con videos incluidos, estos científicos ahora creen que han descubierto huellas cósmicas de la explosión de Tunguska.

Se refieren a la resina de los abetos de ese lugar, estos investigadores perforaron los corazones de los arboles para extraer su resina. La resina presente en el momento del suceso de 1908 pudo actuar como trampa para las partículas aéreas.

Para sorpresa de los científicos “Se encontraron 14 elementos que normalmente se asocian a los asteroides rocosos, entre los que se incluyen: Hierro, titanio y níquel”. Estos elementos se encuentran en los asteroides y no tanto en los cometas. Los científicos italianos parecen haber encontrado “Restos microscópicos” del cuerpo cósmico de Tunguska y todos los signos apuntan a que fue un asteroide rocoso.

Ya de vuelta en los Estados Unidos los científicos califican el objeto de Tunguska como un “NEO”, un objeto cercano a La Tierra (Near Earth Object), según sus siglas en inglés. Los NEOS son cometas y asteroides que han sido expulsados de su órbita y toman un rumbo que podrían colisionar con La Tierra.

Donald Yeomans (Jefe del programa NEO del laboratorio de propulsión a chorro de la NASA). Este científico ha descubierto que La Tierra como una especie de saco de boxeo para miles de objetos que caen diariamente sobre La Tierra. Según él cada 1.000 o 1.200 años caen sobre nuestro planeta.

“La NASA posee tecnologías y sistemas de rastreos diseñados para dar con décadas de antelación, la voz de alarma contra estos enemigos potenciales y sigilosos”.

“También los científicos trabajan para predecir y prevenir el próximo impacto cósmico”.

Lo que se quiere lograr es cambiar la órbita de estos enemigos cósmicos y así evitar que impacten sobre La Tierra. Si un objeto pequeño podríamos lanzar un misil contra él “También se podría provocar un misil nuclear”.

Esperemos que en futuro podamos: “Construir un misil motor para cambiar su órbita deliberadamente”.

Si la voz de alarma la damos con décadas de antelación, podremos desarrollar la tecnología que pueda defendernos.

El desafío para los científicos es doble:

  1. Deberán identificar correctamente el objeto que cayó en Tunguska.
  2. Deberán evitar que esto suceda nuevamente.

Rotundamente no podemos afirmar todavía que fue pero les aseguro que las investigaciones continuarán.

Con tantos puntos de vistas, teorías e hipótesis; cada uno tendrá su propia opinión pero solo existirá una auténtica verdad.

“En pocas palabras no hay un veredicto final sobre el suceso de Tunguska, pero nuestra humanidad aguarda con preocupación”.

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Parapsicólogo
Ramón Soto

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