Un altísimo porcentaje de los seres humanos creemos en Dios y la negación de su existencia siempre ha estado del lado de pocas personas. Siempre creemos en algo que está por encima de nosotros, en algo superior y que incluso rige nuestras vidas.

Aunque muchos hombres de ciencia dicen que Dios no es más que una invención imaginaria de nuestra mente, debo decirles que la grán mayoría de nosotros incluyendo a científicos y ateos se aferran con fuerza a la creencia en Dios,  especialmente cuando tienen un familiar grave o están pasando por un trance casi imposible ó imposible de solucionar.

La creencia en Dios está muy adentro de nosotros, esto es algo innato y no adquirido. Aunque muchos científicos nieguen su existencia, recientes descubrimientos científicos parecen apoyar la opinión de que el “Deísmo” es innato.

El deísmo es una postura filosófica que acepta la existencia y la naturaleza de Dios a través de la razón y la experiencia personal, en lugar de hacerlo a través de los elementos comunes de las religiones teístas como la revelacióndirecta, la fe o la tradición. La mención de Dios en este artículo se refiere más a un Creador u Organizador que al Dios Abrahámico. En palabras más sencillas: un deísta es aquel que se inclina a creer en la existencia de Dios, pero no practica ninguna religión. Así, uno de los principales postulados de esta doctrina está basado en la creencia de que Dios existe y creó el universo físico, pero no interfiere con él (postulado que incluye a la evolución teísta). Este postulado se relaciona y origina con una filosofía y movimiento religioso que deriva la existencia y naturaleza de Dios por la razón. Por ello no toma posición sobre lo que hace Dios fuera del universo, en contraste con el fideísmo que se encuentra en muchas enseñanzas del cristianismo,1 islamismo y judaísmo, que sostiene que la religión depende tanto de la revelación de las sagradas escrituras o del testimonio de otra gente.

Los deístas típicamente también tienden a rechazar los eventos sobrenaturales (milagros, profecías, etc.) y a afirmar que Dios no interfiere en la vida de los humanos y las leyes del universo, o lo hace a través de ellas. Por ello, a menudo utilizan la analogía de Dios como un relojero o la idea de un Dios cosmico o cosmológico. Lo que para las religiones organizadas son revelaciones divinas y libros sagrados, la mayoría de deístas entiende como interpretaciones inventadas por otros seres humanos, más que como fuentes autorizadas, pero igualmente aceptan la inspiración recibida, en la búsqueda personal de su propia espiritualidad. Así pues, la corriente filosófica deísta al promover el librepensamiento, no pretende establecer ningún precepto ni dogma a seguir, por lo que estos fenómenos también serian aceptados. Los deístas creen que el mayor don divino a la humanidad no es la religión, sino la habilidad de razonar. (Fuente: Wikipedia).

En un artículo con el siguiente título: “God Spot Found in the Brain”, donde se dice que se encuentra “Un punto divino en nuestro cerebro”, el Dr. Vilayanur Ramachandran de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos), afirma que el fenómeno de la creencia religiosa en Dios está conectado físicamente en nuestro cerebro.

Imagen editada por (El Tarot Sideral).

En pocas palabras los científicos ya han descubierto: “El Módulo Divino”. Es muy probable que una maquinaria neurológica especializada en lóbulos temporales sea la responsable del instinto evolutivo de los seres humanos que nos inspiran a creer en Dios. Estudios realizados en “Pacientes Epilépticos” demuestran que las personas que sufren o han sufrido de este mal “Epilepsia”, “Son conocidas por tener profundas experiencias espirituales”. Se ha localizado un circuito nervioso en la parte frontal del cerebro el cual aparece actividad eléctrica cuando pensamos en Dios.

Los resultados iniciales de investigaciones científicas nos sugieren que: “El Fenómeno de la creencia religiosa está integrado al cerebro”. Cuando los pacientes epilépticos sufren de ataques en el lóbulo frontal del cerebro manifiestan muy a menudo “Intensos episodios místicos y  se obsesionan con sus creencias religiosas”.

Un equipo de neuro-científicos de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) declararon que el ataque epiléptico provoca una sobre-estimulación de los nervios y de una parte del cerebro llamada “Módulo Divino”.

Existe una maquinaria neurológica especializada en lóbulos temporales y está relacionada por la religión, esta misma maquinaria un día como hoy ha evolucionado para imponer: “Orden y Estabilidad en nuestra sociedad”.

Resultados sobre investigaciones relacionadas con el Módulo Divino, nos dicen que una persona crea o no en Dios, incluso en una religión podrá depender del grado de desarrollo del circuito eléctrico cerebral. El Dr. Vilayanur Ramachandran de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) y Jefe de Investigaciones del equipo científico afirmó que: “En la comparación entre el grupo de pacientes epilépticos y un grupo de personas normales, mostraron que los epilépticos y las personas profundamente religiosas; tuvieron una respuesta similar cuando se les presentaron palabras que invocan creencias espirituales”. Esto fue el resultado producto de sensores eléctricos colocados en la piel, o sea una prueba habitual para determinar la actividad eléctrica en los lóbulos temporales del cerebro.

Estos científicos dicen que nuestra creencia en Dios, es una característica común que se encuentra en las sociedades humanas de todo el mundo y durante toda la historia. Esto puede estar insertado al maravilloso circuito eléctrico cerebral para alentar “La Cooperación entre nosotros”. Si esta investigación es correcta sobre el Módulo Divino: “Los ateos tendrían un circuito neurológico diferente”.

La inquietud de que exista o no un Módulo Divino, es asunto de la ciencia y no para todas las personas que creemos en Dios. Desde mi punto de vista, Dios nos insertó un mecanismo muy especial que está en concordancia perfecta con nuestro cuerpo físico; que nos capacita para creer en Él.

Desde mi punto de vista el Módulo Divino está en conexión directa con la Glándula Pineal  y nuestra Chispa Divina, por lo tanto somos hechos a imagen y semejanza de Dios. Viendo esto desde otro punto de vista nosotros somos descendientes de los dioses que llegaron de las estrellas.

Definitivamente nuestra vida está salpicada de extraños fenómenos, estamos repletos de cosas casuales que ocurren a diario… Háganse las siguientes preguntas:

  1. 1.    ¿Han sentido que los miran y al voltear corroboran que sí?
  2. 2.    ¿Han pensado en una persona y de repente la misma nos llama ó nos mandan un mensaje de texto?
  3. 3.    ¿Se pondrían ustedes algo de vestir de un asesino en serie?
  4. 4.    ¿Les fascinan las casualidades de la vida?
  5. 5.    ¿Ustedes atribuyen a fuerzas superiores algunos fenómenos inexplicables?

Cuando éramos niños creíamos a ciegas las explicaciones que nos daban los adultos de la realidad y de como funcionan las cosas. “No todo tiene una explicación lógica, una base de sentido común ó científica”. A veces recurrimos a la magia, fuerzas extrañas o sobre naturales para poder comprender lo que sucede. A los niños les encanta y parece que a nosotros los adultos también.

Las regiones posteriores del cerebro (Lóbulo Parietal y Lóbulo Temporal) son el asiento de la conciencia del mundo que nos rodea y de los objetos contenidos en el.

Las áreas inferiores del Lóbulo Parietal y superiores del Lóbulo Temporal, con predominancia derecha; están estrechamente vinculadas con esto y directamente implicadas en la atribución del significado (Socio – Emocional). Podemos intuir en los eventos de nuestro entorno y podemos incluso manejar ideas de carácter mágico, religioso y hasta sobrenatural.

Hay una estructura potencialmente equipada en nuestro cerebro que nos hace proclives a los sentimientos religiosos llamada: “Módulo Divino”.

Cuando se produce una tormenta, sin ningún tipo de sincronía con el resto del cerebro se le denomina: “Ataque Epiléptico”. Después de estos ataques las personas pueden entrar en realidades totalmente distintas que van desde los dolores intensos a placeres difíciles de explicar.

¿Por qué estas personas viven experiencias religiosas intensas al sufrir los ataques?, ¿Por qué les preocupa los asuntos religiosos aun cuando no sufren los ataques?

El caso es que la ciencia no ha podido demostrar que Dios se les aparece realmente. Otra posibilidad es que la actividad que crea el espasmo en los Lóbulos Temporales, generan todo tipo de emociones extrañas en la mente de esa persona, todo ese flujo de raras sensaciones puede ser interpretado por la persona como apariciones de otro mundo e incluso Dios.

Una tercera posibilidad puede estar en la forma como se interconectan los Lóbulos Temporales para enfrentar el mundo emocional.

Ramón Soto.
Parapsicólogo
ramonarketipos@hotmail.com
@ramontarot
facebook: Tarot Sideral

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