Ramón E. Soto S.
Aplicaciones Psicológicas
Cuando alguien solicita una consulta se realiza en cierta forma lo que psicólogos llaman: una transferencia hacia el adivino, lo que significa que el consultante de algún modo confía en el adivino, situándose en una posición de inferioridad y de confianza.
Esta actitud facilita la afluencia de datos, pero esto es peligroso ya que no podemos otorgar al adivino un poder que no siempre se merece.
Es necesario que el cartomántico sea honesto y evitar con la información que fluye del Tarot impactos psicológicos que dañen al consultante.
El adivino deberá siempre tener cuidado de influir negativamente sobre personas neuróticas y obsesivas, así como tampoco debe abusar de la posición que se le otorga.
Se trata de ayudar de manera imparcial a los demás, de administrar muy bien la información que nos brinda el Tarot, de huir de la morbosidad, del catastrofismo y de problemas del cual con mucha inteligencia el adivino deberá ayudar a buscar solución.
Desde el mismo instante que comiences una consulta con las cartas del Tarot y escuches con atención, el problema que plantea el consultante, desde ese mismo momento comienza la acción de la ley del Karma.
Esto significa que con solo escuchar un problema, ya estás recibiendo el Karma del consultante o por lo menos parte de él.
En la misma forma cuando dices: ¡Te voy a Ayudar! Ya te es quitada parte de tu energía que luego tendrás que reponer.
Cuando dices y decides: “Te voy a hacer un trabajo”, auque cobres el dinero y no hagas absolutamente nada, ni siquiera comprar una vela o una esencia cualquiera, desde ese mismo instante la ley del Karma te restará energía.
Pero cuando con humildad compras tus materiales para ayudar al consultante con una gran fe y con confianza en dios y en ti mismo, es casi seguro que acertarás y la ley del Karma te recompensará.
Mi consejo es que cumplas lo que prometas, haz todo lo posible por ser honesto, no importa que cobres dinero pero debes ser sincero, cumplido y justo.
No prometas lo que no puedas cumplir, trata siempre de ayudar a los demás, claro que puedes cobrar dinero por tu consulta y por tu ayuda, pero sé flexible y colaborador.
Se hace necesario al terminar un día de consultas, limpiarte espiritualmente usando al bañarte, esencias puras diluidas en agua.
Debes orar, canta tus mantras y sobretodo debes darle gracias a dios, recuerda que tu poder es solo un préstamo que debes usar con la finalidad de ayudar a los demás.
Es muy importante recordar que estás trabajando con el Karma de los demás y eso es delicado y no es fácil.
Cuando te recargas de energías negativas de tus problemas personales y a eso le sumas los problemas ajenos, contaminas tu aura, la empañas, y puedes desequilibrar hasta tu energía vital y enfermarte.
¡Límpiate SIEMPRE!